En esta ocasión preparamos un evento privado de dos noches y tres días para celebrar el cumpleaños de Carlo, era una fiesta sorpresa, con amigos que llegaban de distintas partes de Europa y de Mallorca.

La primera noche pese al vendaval conseguimos disfrutar de la cena al aire libre, todos juntos, adultos y niños en torno a una larga mesa. Tras el postre nos esperaba una actividad desconocida para los asistentes. Mamadou y parte de su equipo llegaron al son de los tambores, para dar inicio a un taller de percusión, de canto y de danza africana. Todos se reunieron en torno a un círculo para, primero, interactuar con los instrumentos de percusión y ,poco a poco, ir cantando y soltando a través del baile. Un taller que dejó a todos con la energía por las nubes para continuar el resto del fin de semana.

Al día siguiente, tras el desayuno, pusimos rumbo al mar a través del frondoso bosque de pinar que concluye en el mar done los asistentes se dieron un baño bajo la lluvia. De vuelta a la zona de acampada comenzó a salir el sol, por lo que el resto del día disfrutamos de un buen arroz en la naturaleza y de nuestro astrónomo por la noche, seguido de la celebración del cumpleaños.

Un fin de semana de sorpresas, cambios de estación y mucho disfrute y conexión entre los asistentes y con el entorno.