Cualquier momento es bueno para celebrar y todavía más el día de nuestro cumpleaños. Nos gusta ofrecer una manera distinta de festejar con los nuestros, donde el entorno, la naturaleza, la gastronomía y las vistas del atardecer son parte de la celebración. En esta ocasión la velada comenzó con un cóctel de bienvenida y una limonada de temporada acompañado de un pica pica típico mallorquín con productos de temporada. Una vez abierto el apetito era hora de sentarse a la mesa para disfrutar de la paella de marisco que nuestro cocinero preparó con mucho amor para los asistentes. El postre y el digestivo acompañaron a la puesta de sol, en otro de los maravillosos espacios del Monasterio. Al caer la noche, en absoluta oscuridad, fue cuando entró en escena nuestro astrónomo Amador para contarnos más acerca del Cosmos.No hay nadie con más pasión y conocimiento que él en astronomía, conectando acontecimientos que están sucediendo a nivel astrológico con los que suceden en nuestro planeta, La Tierra. Tuvimos el privilegio ese día de contemplar el Cometa Neowise y saber más acerca de él.

Los asistentes siguieron festejando acompañados de un buen vino. Al día siguiente la mesa estaba lista con un desayuno buffet mediterráneo para disfrutarlo con unas vistas panorámicas al mar y a la montaña.